viernes, 22 de febrero de 2008

la hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud.

No me encuentro bien. No sé describir perfectamente qué es lo que me ocurre, quizá pueda resumirlo brevemente en una jaqueca continua, desgana. Un sentimiento continuo de impotencia de cara a la carrera.
Quizá es que me esperaba otra cosa, o sólo pasa que soy demasiada vaga y no me esfuerzo demasiado, que pensé que sería más fácil y ahora me estoy dando la hostia cayendo en picado. No lo sé.
No me veo ni siquiera capacitada para escupir lo que siento. Me he quedado sin iniciativa creativa, tal vez nunca la tuve y me estuve engañando a mí misma. Yo qué sé.
Tengo unas ganas insostenibles de emborracharme, de reír hasta reventar. Tengo ganas de hacer algo bien y que se reconozca mi esfuerzo, pero es que estoy tan bloqueada que cualquier esfuerzo se me antoja tremendo.
Me siento impotente e inútil en todos los sentidos, en todos los campos, incluso en aquello que mejor se me da que, se supone, es escribir.
No me encuentro bien en clase. No soy capaz de relacionarme con mis compañeros ni con mis profesores, no me siento en absoluto identificada con ellos. Me parecen pedantes entre ellos y pelotas con los profesores. Los profesores, yo qué sé. No sé qué decir de ellos otra cosa más que que no me enamoran. No hay ningún profesor que por su magistralidad me invite a ir a su clase como hicieran determinados profesores que tuve en el bachillerato o incluso hace un año, cuando comencé con ilusión esta carrera.
Pero ahora que estoy alejada, no mucho pero sí más que hace un año, de las grandes amistades que forjé en mi anterior residencia; ahora que estoy alejada de mi novio, y que con mi compañera de piso no comparta ningún gusto musical, cinematográfico, literario, sin mencionar las grandes discrepancias que nos separan en cuanto a ideología política se refiere. Sinceramente, no siento que nada, absolutamente nada, me ate a este lugar.
Tengo unas ganas locas de emborracharme, cuento los días que quedan para volver a estar junto a mi novio o que llegue el fin de semana para quedar con mis amigos.
Pero, ¿para qué? Para que vuelva el sábado y me meta en un bar donde la música, la aglomeración de gente y el humo no me permita mantener una conversación con dos de mis mejores amigas a las que apenas veo una vez por semana. Joder, o no valoro las cosas o las valoro demasiado como para conformarme con unas cuantas horas en un bar, sin apenas diálogo y cachi de calimocho en la mano.
Necesito sentir un vínculo afectivo cerca de mí. Necesito sentirme humana y existente.
Parezco gilipollas hablando así y quizá es que soy patética y tan pedante como ellos.
Ellos, que salen ahí fuera después de su clase, después de ponerle verde (al profesor, se entiende) echándose unas risas con él. O, más bien, riéndole las gracias para ganar algo. Quién sabe qué. Perdiendo dignidad para ganar un interés. Crecer en falsedad para lograr algo, aunque no tienen la certeza de que lo vayan a conseguir. De todos modos seguirán siendo igual de patéticos. Yo también lo soy, lo sé, de otra manera, en otro nivel, o en otra escala. Sea como fuere soy idiota e idealista. Y más patética aquí por escribir de forma anónima en un blog.
Pero al menos tengo claro lo que pienso y soy coherente con ello.
Alquien dijo que la hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud.

2 comentarios:

Fernando García-Lima dijo...

Pues sí, de hipócritas está el mundo lleno... Pero quien esté libre de pecado, ya sabes. A veces no tenemos más remedio que ser un poquiiiiito hipócrita como ejercicio de supervivencia. Sin pasarse:

http://somoscontingentes.blogspot.com/2007/02/honestidad.html

(perdón por citarme a mí mismo)

Nicótoe dijo...

Todos nos hemos sentido en algun momento asi.Cuando se esta desubicado y los que te rodean NO SON afines. Pero es increible lo voluble y selectivo que puede llegar a ser nuestro cerebro. Acabaras adaptandote, mimetizandote, y valorando lo valorable de tu entorno.
Y quizas, cuando pasen unos años, hasta miraras con nostalgia estos tiempos, y olvidando aquello que no fue grato.

Se siempre coherente con tus actos y honesta contigomisma.

Nadie es hipocrita, todos somos supervivientes.

Desde la experiencia, un besito.